Este lunes 26 de marzo se inauguraba el IV Congreso Internacional de la Lengua en Cartagena de Indias (Colombia). En esta ocasión el lema escogido es “Presente y futuro de la lengua española: unidad en la diversidad”, que es, también, el lema de la UE (utilizado por primera vez en el año 2000 en el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa.
En las ediciones anteriores, el trabajo y la reflexión se centraron en la relación entre la lengua y los medios de comunicación (I Congreso en Zacatecas, México); la lengua y la Sociedad de la Información (II Congreso en Valladolid, España); y la identidad lingüística y la globalización (III Congreso en Rosario, Argentina).
Esta nueva cita ha estado precedida por la aprobación del texto definitivo de la nueva Gramática de la Lengua Española, “La Gramática de Medellín”, hace unos días en el marco del XIII Congreso de la Asociación Académica de la Lengua Española celebrado en esa ciudad. La Gramática, que no se publicaba desde hace más de 70 años, es fruto del trabajo de representantes de las 22 academias de España, América y Filipinas. Coincidiendo también con el Congreso se ha aprobado, por parte del Instituto Cervantes y de más de cien universidades, el SICELE- Sistema Internacional de Certificación del Español como Lengua Extranjera- que será un importante referente para la cualificación idiomática de las personas no-hispanohablantes.
El español crece en la Red, a pesar de ocupar sólo el 5% de las páginas web.
El porcentaje de usuarios de Internet en España, por ejemplo, está por debajo de la media europea, un 38% frente a un 49% (según el informe “La difusión del español en Internet”, de Accenture en 2006 para la Fundación Caja de Burgos). Sólo el 4,6% de las páginas de Internet están escritas en español.
Pero el español es la tercera lengua del mundo tras el chino mandarín y el inglés y aunque su importancia en la Red todavía no se corresponde con su peso como lengua hablada, las perspectivas son buenas. Los que auguraban un cataclismo para el español en la sociedad de las nuevas tecnologías, quizá empiecen ahora a modificar sus predicciones.
Tres factores pueden cambiar el escenario catastrofista y negativo que alimenta todavía muchos prejuicios sobre la lengua y sus posibilidades en la sociedad global.
2. Las comunidades hispanas crecen. El español cohesiona.
La enorme vitalidad demográfica de la comunidad hispanohablante es una realidad que se constata en los estudios realizados por José Luis García Delgado para la Fundación Telefónica, donde apunta que esta comunidad crece desde hace 8 años a un ritmo del 10%. En EE.UU. por ejemplo, hay más hispanohablantes que en España. Y aumenta el interés por aprender nuestro idioma, apuntando la posibilidad de un bilingüismo real de aquí a unas décadas, o de consolidación del español como segunda lengua. Esto sería un factor determinante para la proyección del español en el mundo.
3. Las tecnologías lingüísticas pueden ser decisivas.
Desde España y para el mundo, el Instituto Cervantes (uno de los principales impulsores de este Congreso Internacional de la Lengua), promueve distintas iniciativas con el objetivo de difundir y promocionar el uso del español en todo el mundo.
El servicio de traducción automática del Instituto permite la traducción de páginas web y de texto libre (traduce 10.000 palabras por segundo) de manera bidireccional español-catalán, gallego, inglés, francés y portugués (a finales de año está prevista la incorporación del euskera). En dos años de funcionamiento se han realizado 4 millones de traducciones, con una media de 100 millones de palabras al mes, donde el inglés con un 43,41% ha sido el idioma más utilizado seguido del portugués con el 29,19%.
La Web 2.0. Una aliada para el español.
La Web 1.0 de empresas, portales y webs, con predominio absoluto de la lengua inglesa asociada a la teconología, da paso a la Web 2.0 de ciudadanos, blogs, y comunidades. Es un nueva red más abierta y más interactiva. Donde cada persona es un nudo. Ahí reside el nuevo potencial para la comunidad hispana y latina que es fuertemente relacional con lazos muy intensos de socialización (familia, barrio-ciudad, comunidad).
La globalización, las corrientes migratorias y su relación con Internet dan cada vez mayor fuerza al español. Existen numerosos focos de nuevos hispanohablantes en terriorios donde el español no es la lengua oficial; lo es en 21 países, creciendo además en Estados Unidos y Brasil.
Finalmente, una tecnología cada vez más abierta, amable, multifuncional, que integra imagen, voz y dato favorece el crecimiento de la comunidad en español y en red, donde la palabra, los iconos y la música juegan unos roles comunitarios e identitarios indiscutibles. Nuevas oportunidades. ¿Quién dijo que el español sucumbiría en Internet?
jueves, 29 de marzo de 2007
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